martes, 13 de diciembre de 2011

APRENDI A VIVIR A PESAR DE LAS ESPINAS

¿Qué cómo aprendí a vivir y cuándo aprendí a querer?…

¿Qué cómo aprendí a sufrir?….
¿Cuándo?
¿Cómo?…
No lo sé.


Aprendí a mirar las estrellas, alumbrando  los sueños con ellas.
A mirar los colores del viento y a sentir el sabor del silencio.
Aprendí a encender ilusiones y a escuchar hablar los corazones, con  palabras calladas, con  matices de mil sensaciones.
Cuando un día, el dolor tomó mi mano, conocí de frente a la tristeza, la pena y el llanto se marcharon, al sentir el amor y su grandeza.
La soledad, querida compañera, la que con tanto miedo rechazaba, me mostró la paz y la armonía de los momentos que con ella estaba.
Comprendí el sentido de la vida, viviendo el amor y la desdicha, sintiendo la alegría y la tristeza, conociendo lo breve de la vida.
Aprendí el valor de la paciencia, a calmar los vientos de mi ira, a llenar con mares de esperanza las zonas más oscuras de mi vida.
Así aprendí a vivir.
Por todo ello…aprende a vivir sin espinas.
No empieces los días con las espinas del ayer.
El día de ayer y todos los días y años anteriores han pasado ya, están enterrados en el Tiempo.
Y no puedes cambiar ya nada en ellos.
¿Te han quedado espinas?
No las lleves arrastrando.
Porque seguirán pinchándote cada día hasta no dejarte vivir.
Hay espinas que puedes sacudirte echándoselas en las manos a Dios.
Hay heridas de espinas que puedes curar si sabes perdonar de veras.
Pero hay heridas que no podrás curar con todo el amor de este mundo.
¡Pues, olvídate  de que existen!
¡Quita el cristal de aumento que pones encima de tus desdichas!
Muévete, grita, llora, respira profundo y trata de ser feliz!
De cada espina que hemos tenido a lo largo de nuestras vidas hemos podido tener la capacidad de tener experiencia y luego mas adelante poder tomar mejores decisiones…
Lo comparto con mucho amor deseando que esas espinas no se queden ahí, sino que así como se han enterrado podamos sacarlas...DIOS LOS  BENDIGA!!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario